11 marzo 2007

El diablo viste de prada

Dicen que hace unos años hubo una huelga de guionistas en Hollywood, creo que ahora mismo hay otra. De guionistas o de musas, no lo se, pero faltan ideas. De un tiempo a esta parte el número de películas basadas en libros, tebeos, videojuegos o historias reales es asombrosa. A mí me viene bien porque me descubre cosas que de otra manera a lo mejor no hubiese descubierto. Este es el caso que nos ocupa, «El diablo viste de Prada». Vi el trailer de la película y me pareció interesante, a caballo entre una comedia y una reflexión. Decidí leer el libro porque prefiero ir a la fuente, siempre está uno a tiempo de ver la película. La he visto y es una de esas películas que se parecen vagamente al libro. Casi diría que son dos historias distintas.

En el libro de Lauren Weisberger la protagonista, Andrea Sachs, nos contará en primera persona las peripecias como ayudante de Miranda Priestly, la directora de la revista de moda Runway. Trabajar para Miranda es trabajar contra los elementos, sus peticiones siempre son imposibles, sus caprichos inaccesibles y la misma rutina con ella es desesperante. Quiere el café en su mesa al llegar, pero no tiene hora fija de llegada, por lo que hay que bajar cada quince minutos a por un café nuevo. Te encarga que le busques "Esa cómoda que vi ayer y que me gustó tanto", sin más indicaciones y sin poder preguntar. No es el trabajo ideal y menos si, como a Andrea, no te interesa la moda y estás únicamente aquí para poder seguir tu carrera como periodista. Sobrevivir a un año con Miranda será como estar cinco años en cualquier otra revista, y una recomendación de ella te abrirá todas las puertas. El problema es que Miranda parece no dormir y no le importa llamar a cualquier hora del día, de cualquier día, a su ayudante para encargarle cualquier cosa. Un trabajo tan absorbente acaba por destruir la vida privada de Andrea, la relación con sus padres, con su mejor amiga y con su novio. Sin embargo le da contactos con el mundo editorial y la acerca a su sueño. Solo que su sueño de triunfar como Miranda puede traer aparejado estar sola, como Miranda, y Andrea no sabe cuál es la opción que más le conviene.

La contraportada del libro dice que es hilarante, y la crítica dice que es una comedia. Quizá sea una crítica irónica al mundo de la moda o de las revistas pero yo no me he reído. Tiene quizá un poco más de drama, dado que ves como la vida de Andrea se desmorona pero no sabes qué debe hacer. Si aguantar un poco más o mandarlo todo a tomar viento. También es que yo esperaba una jefa más como el diablo, en lugar de una simple maniática. Como la novela está tratada desde la perspectiva única de Andrea no podemos conocer los pensamientos y personalidad del resto de personajes y eso no siempre es bueno. Lo califico de regular, no aburre pero tampoco engancha, al menos a mí.

Otro libro leído gracias a la Biblioteca Regional de Murcia.

2 comentarios:

Jison dijo...

Hace un tiempo leí este libro y lo que escribí al respecto fue esto

Mariana Hernández dijo...

El libro no lo he leído y quiero hacerlo porque la peli es genial, me gusta más el personaje de Miranda y el de Emily, pero aunque salga poco Rich Sommer es un encanto verlo en pantalla.