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23 mayo 2010
¿Es afrodisíaco el sentido del humor?
Lo mires por donde lo mires en Internet todas las revistas de hombres, y todas las de mujeres afirman que un hombre con sentido del humor tiene todas las papeletas para acabar teniendo sexo con ellas. Mentira: Yo he hecho reír a casi todas las mujeres con las que no me he acostado.
13 septiembre 2009
Un toque mediterraneo
Si hay un aspecto de la antropología que me fascina es el estudio de esas costumbres curiosas que aparecen en culturas distintas e incomunicadas entre sí. Por ejemplo: en todas las culturas hay un grupo de gente que es acusada de tacaña. Los españoles tenemos a los catalanes, los británicos a los escoceses, los católicos a los judios, etc... Todas las culturas tienen a alguien enfrente al que le cargan los mismos defectos. En España se dice que las francesas no se depilan. No recuerdo en que país este tópico se aplica a las griegas y los estadounidenses creen que no depilarse es europeo o mediterráneo. Estaba yo jugando a seguir vídeos relacionados en Youtube cuando, mientras caía por la espiral de Blanco y Negro he topado con el vídeo "Boys" de Sabrina Salermo. Y me ha llamado la atención esto:
Y dado que Sabrina es italiana no me ha quedado más remedio que preguntarme si será cierto lo del toque Mediterráneo.
Y dado que Sabrina es italiana no me ha quedado más remedio que preguntarme si será cierto lo del toque Mediterráneo.
17 agosto 2009
Persiguiendo marcadores llegué a una lista: «Diez señales que indican que tendrás suerte». Suerte como Peter Parker el día que le tocó el gordo, suerte en el sentido de "vas a ligar".
Y es curioso porque con cierta persona se me cumplen ocho. No hemos compartido taxi porque la última vez que me monté en un taxi todavía estaban distribuyendo películas sobre el efecto dos mil. Y no me ha enseñado el tatuaje, pero lo achaco a que no tenga ninguno. Juraría que ha invadido mi espacio personal pero mi espacio personal es muy maleable. Hay gente a la que no quiero tener ni a veinte metros y gente que puedo tener perfectamente a veinte centímetros.
Lo que me resulta más curioso es que, ahora que se que existen, he sabido identificar las señales. Veréis, tus padres te enseñan a hablar y el estado te enseña a leer pero nadie te explica las malditas señales: ¿Tiene los brazos cruzados? ¿Te ha tocado la mano? ¿Se sienta en la taza del water de forma pasivo-agresiva? ¿Lleva la ropa interior aconjuntada? La gran mayoría de señales me resultan invisibles, pero estas son bien sencillas. Sí, me ha invitado a un trago. Sí, me ha tocado. Sí, me ha piropeado. Sí, me ha mirado a los ojos. Sí, me deja tocarla. Sí, se acerca al conversar. Sí, me cuenta cosas privadas. Y sí, hemos hablado de cosas "sucias". Son ocho chorradas en mi escala de apuestas. No daría un euro por la relación porque todos esos síes tienen su correspondiente no. Pero en el fondo de mi mente...
En las películas, en la televisión, la gente tiene un ángel y un diablo. Yo no, yo tengo la lógica y la autoestima. La autoestima solo viene de vez en cuando para atormentarme. La autoestima es esa vocecita que te dice: «No te la estás tirando porque no quieres», «Podrías tomarte veinte cervezas y seguirías conduciendo como Michael Schumaker», «En un uno contra uno, serías perfectamente capaz de vencer a un puma», «No necesitas escribir todos los días, empezarás a publicar best-sellers en cuanto te apetezca». Normalmente el diablo te aconseja que hagas cosas malas para obtener un beneficio. La autoestima me dice que haga cosas estúpidas para causarme un daño. Afortunadamente solo aparece de uvas a peras y no es capaz de discutir con la lógica.
Y es curioso porque con cierta persona se me cumplen ocho. No hemos compartido taxi porque la última vez que me monté en un taxi todavía estaban distribuyendo películas sobre el efecto dos mil. Y no me ha enseñado el tatuaje, pero lo achaco a que no tenga ninguno. Juraría que ha invadido mi espacio personal pero mi espacio personal es muy maleable. Hay gente a la que no quiero tener ni a veinte metros y gente que puedo tener perfectamente a veinte centímetros.Lo que me resulta más curioso es que, ahora que se que existen, he sabido identificar las señales. Veréis, tus padres te enseñan a hablar y el estado te enseña a leer pero nadie te explica las malditas señales: ¿Tiene los brazos cruzados? ¿Te ha tocado la mano? ¿Se sienta en la taza del water de forma pasivo-agresiva? ¿Lleva la ropa interior aconjuntada? La gran mayoría de señales me resultan invisibles, pero estas son bien sencillas. Sí, me ha invitado a un trago. Sí, me ha tocado. Sí, me ha piropeado. Sí, me ha mirado a los ojos. Sí, me deja tocarla. Sí, se acerca al conversar. Sí, me cuenta cosas privadas. Y sí, hemos hablado de cosas "sucias". Son ocho chorradas en mi escala de apuestas. No daría un euro por la relación porque todos esos síes tienen su correspondiente no. Pero en el fondo de mi mente...
En las películas, en la televisión, la gente tiene un ángel y un diablo. Yo no, yo tengo la lógica y la autoestima. La autoestima solo viene de vez en cuando para atormentarme. La autoestima es esa vocecita que te dice: «No te la estás tirando porque no quieres», «Podrías tomarte veinte cervezas y seguirías conduciendo como Michael Schumaker», «En un uno contra uno, serías perfectamente capaz de vencer a un puma», «No necesitas escribir todos los días, empezarás a publicar best-sellers en cuanto te apetezca». Normalmente el diablo te aconseja que hagas cosas malas para obtener un beneficio. La autoestima me dice que haga cosas estúpidas para causarme un daño. Afortunadamente solo aparece de uvas a peras y no es capaz de discutir con la lógica.
«Es posible que durante el combate sientas una ligera punzada. Será el orgullo, que intenta joderte. A la mierda el orgullo! El orgullo siempre hace año, no te ayuda jamás. Lucha contra esa mierda. Porque dentro de unos años, cuando estés gozando de la buena vida en el Caribe, te dirás a ti mismo: joder, Marcellus Wallace tenía razón.»
25 junio 2009
Teta de la comunidad
Ya lo dijo Chris Rock en aquel especial de la cadena HBO: «Teta de cuarenta años: La teta de tu hombre. Teta de veinte años: Una teta de la comunidad.» Algo similar ha dictaminado el Tribunal Supremo que viene a decir, según distintos medios lo recogen:
Un pensamiento de última hora: Si son de interés público ¿Por qué hay que pagar para verlas? ¿No podría el gobierno poner algunos fotógrafos en nómina? ¿Hacerlos funcionarios? Ahora que el BOE es digital es bien sencillo que lleve fotografías de interés público.
«El personaje público que en lugar público se expone a mirada ajena asume que su imagen pueda ser captada y difundida sin su consentimiento aunque no le satisfaga el resultado y siempre que tenga interés según el género socialmente admitido al que pertenezca el medio»De aquí deduzco yo dos cosas:
«la licitud o ilicitud de las imágenes de una persona de notoriedad o proyección pública en una playa pública normalmente concurrida no puede depender de que tenga puesta o no la pieza superior del biquini, pues si así fuera se estaría reconociendo implícitamente que prescindir de dicha pieza no está admitido por los usos sociales»
- Primero que lo admitido en los usos sociales es el topless y el tanga. Luego ni las tetas ni el culo están a salvo. Supongo que segun avance el nudismo el palmo de piel que nos queda íntimo dejará de serlo.
- Segundo que el personaje público no tiene derecho a la intimidad en lugar público. Puedo hacerle fotos o perseguirlo con la camara y el micro a ver qué dice o qué hace cuando baja a comprar el pan. Dado que es de interés público en ciertos medios y sectores sociales las opiniones personales de los personajes públicos sobre el precio del pan, por ejemplo.
«raramente se interponen demandas por imágenes inconsentidas en los medios frívolos o de entretenimiento si la persona famosa afectada viste ropa de calle o de fiesta o si disfruta de la playa en traje de baño o biquini»La última persona que lo intentó fue la hermana de la Princesa Letizia y no lo consiguió. Y es curioso porque no ejerce una «profesión de notoriedad». Es una persona que es familia de un personaje público. Pero cuando intentó no ser un personaje público y no ser retratada a todo momento, vestida siempre, los jueces le dijeron que no. A lo que yo me pregunto: ¿Quién otorga en este país el estatus de «personaje público»? Y a lo que añado: ¿Por qué no hay fotos ni en topless, ni en traje de baño de tantos personajes públicos que se dedican a vender fotografias de personajes presuntamente públicos? Porque por más que miro no encuentro apenas fotos de los colaboradores, tertulianos, presentadores y demás. ¿Es que no bajan a la playa? ¿Tampoco sus padres, hermanos, hijos y demás personajes públicos colaterales? ¿O es que perro no come carne de perro? ¿Son los jueces del Supremo personajes públicos? ¿Y sus familias?
Un pensamiento de última hora: Si son de interés público ¿Por qué hay que pagar para verlas? ¿No podría el gobierno poner algunos fotógrafos en nómina? ¿Hacerlos funcionarios? Ahora que el BOE es digital es bien sencillo que lleve fotografías de interés público.
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25 agosto 2008
Gente sencilla
Supongo que si a Victoria Beckham se le ocurre ponerse un chándal para bajar a comprar el pan la criticarían cosa mala. A su marido no, porque es deportista. Parece que cuando uno llega a un nivel de popularidad o de glamour (sea lo que sea eso) ya no puede bajar sin sufrir las consecuencias. Corre el peligro de volver a ser plenamente humano. Sin embargo esta breve historia, contada con el equivalente fotográfico a cinco mil cinco palabras, nos dice que los Beckham son humanos, al menos de vez en cuando.
La foto la encontré en Digg y la entrada la clasifico bajo el lema «mujeres» porque me parece que ella no es la única que reaccionaría así, aunque posiblemente me equivoque.
La foto la encontré en Digg y la entrada la clasifico bajo el lema «mujeres» porque me parece que ella no es la única que reaccionaría así, aunque posiblemente me equivoque.
22 febrero 2007
Wimbledon equipara, que no iguala
Hoy hay gente que está realmente contenta: El Torneo de Wimbledon equipara el premio para hombres y mujeres (20minutos). Ahora los hombres cobrarán los mismos premios que las mujeres, pese a realizar mayor trabajo. La equiparación no es igualdad.
En un partido de tenis masculino hay que ganar tres sets de cinco, en un femenino hay que ganar dos de tres. Wimbledon tiene unas rondas preliminares y de ahí se pasa a octavos. Supongamos que jugamos un partido de ronda preliminar y de ahí ganamos el torneo. Uno de ronda preliminar, más octavos, más cuartos, más semifinales más la gran final, hacen un total de cinco partidos. El hombre perfecto jugará quince sets, el peor campeón del mundo jugará veinticinco. La mujer perfecta jugará diez sets, la peor campeona del mundo jugará quince. La peor campeona del mundo jugará los mismos sets que el hombre perfecto. Y sin embargo ganarán el mismo dinero, a mi no me parece que eso sea igualar las cosas. O suben los partidos femeninos a cinco sets o bajan los masculinos a tres. Todos iguales en todos los aspectos.
Si el tenis considera normal que una mujer juegue tres quintos de lo que juega un hombre, entonces las mujeres deberían correr los 60 metros lisos en lugar de los cien. Una maratón de veinticinco kilómetros, y partidos de fútbol de cincuenta y cuatro minutos. Lo más complicado va a ser hacer piscinas con carriles de cincuenta metros para los hombres y de treinta para las mujeres.
Aunque tengo la hipótesis de que las mujeres juegan menos porque gustan menos y así ocupan menos tiempo la pista, pero es solo una hipótesis.
En un partido de tenis masculino hay que ganar tres sets de cinco, en un femenino hay que ganar dos de tres. Wimbledon tiene unas rondas preliminares y de ahí se pasa a octavos. Supongamos que jugamos un partido de ronda preliminar y de ahí ganamos el torneo. Uno de ronda preliminar, más octavos, más cuartos, más semifinales más la gran final, hacen un total de cinco partidos. El hombre perfecto jugará quince sets, el peor campeón del mundo jugará veinticinco. La mujer perfecta jugará diez sets, la peor campeona del mundo jugará quince. La peor campeona del mundo jugará los mismos sets que el hombre perfecto. Y sin embargo ganarán el mismo dinero, a mi no me parece que eso sea igualar las cosas. O suben los partidos femeninos a cinco sets o bajan los masculinos a tres. Todos iguales en todos los aspectos.
Si el tenis considera normal que una mujer juegue tres quintos de lo que juega un hombre, entonces las mujeres deberían correr los 60 metros lisos en lugar de los cien. Una maratón de veinticinco kilómetros, y partidos de fútbol de cincuenta y cuatro minutos. Lo más complicado va a ser hacer piscinas con carriles de cincuenta metros para los hombres y de treinta para las mujeres.
Aunque tengo la hipótesis de que las mujeres juegan menos porque gustan menos y así ocupan menos tiempo la pista, pero es solo una hipótesis.
02 febrero 2007
"Jóvenos" del mundo, uníos
Leo en el ABC:
También nos hablan del mal uso de las expresiones coloquiales, que malogran lo femenino y ensalzan lo masculino:
Lo que tiene uno que leer un viernes...
El Ayuntamiento de Córdoba financia una campaña para que se diga «marida», «miembra» y «lideresa»Me molesta, me molesta mucho. "Lídera" suena mucho mejor que "lideresa", tiene la fuerza de líder. "Lidertriz" no es manco, pero es más difícil de pronunciar.. De hecho voto por abolir princesa e instaurar "príncipa". Claro que entonces también habría que instaurar "príncipo", que las terminaciones en e no suenan lo bastante varoniles. Al igual que habrá "maridas" también me parece razonable crear los vocablos "nuero" y "yerna". Todo es poco para eliminar las barreras lingüísticas. Crearemos "artisto", "periodisto", "atleto", "ciclisto", "baloncentisto", "deportisto" en general, "electricisto", "dentisto", "guitarristo", "violonisto", "ebanisto", "escayolisto", y otros que nos hayamos dejado en el tintero, a imagen y semejanza de las juezas y las médicas. Y propongo acabar de un plumazo con el problema de los plurales machistas, la terminación «os» indicará mayoría aplastante de varones, la terminación «as» indicará mayoría aplastante de "varonas" -o "varonesas", ya se verá- y la terminación «es» se aplicará en los casos en los que no haya posibilidad de establecer una mayoría aplastante. Así tendremos un congreso de los "diputades", y un "ciudadanes" en los discursos. Lo que se van a ahorrar algunos políticos en saliva cuando puedan decir "ciudadanes" en lugar de "ciudadanos y ciudadanas". Desaparece la «e» como terminación masculína y se instaura una «o» bien machota, como en "presidento".
También nos hablan del mal uso de las expresiones coloquiales, que malogran lo femenino y ensalzan lo masculino:
«Además, hablamos de que algo es cojonudo cuando es bueno, mientras decimos que es un coñazo si resulta aburrido»A partir de ahora buscaremos términos que no sean exclusivos de ningún sexo para dichas expresiones. Desde aquí voy proponiendo los siguientes cambios:
- «Pasárselo teta» se convertirá en «Pasárselo pezón» -Los hombres también tenemos pezones.
- «Estar acojonado» se convertirá en «Estar "agonadado"» -En esta línea descojonarse sería "desgonadarse", cojonudo sería "gonudo", y así.
«Queremos que el término diputadas aparezca en la entrada del edificio para que todo el que lo visite sepa que allí también hay mujeres»Yo propongo que pongan uno que diga "Congresistos y congresistas". Bueno, mejor que ponga "Congresistes", que hacer el cartel siempre sale por un pico.
Lo que tiene uno que leer un viernes...
23 noviembre 2006
Haz lo que ella diga,
no lo que ella haga. O eso ha debido pensar la persona (yo diría que mujer, pero lo firma un hombre) que ha escrito «Los 51 errores de los hombres en la cama». Y es que rompe las normas de pareja y de la lógica que te pongan esto:
Tampoco me parece razonable por idénticos motivos la combinación:
Y es imposible seguir este consejo:
Y para terminar unas pocas comentadas (los comentarios entre paréntesis son míos):
26- No darle sexo oral cuando lo pide: no seas vago, es muy placentero para ella. Si no te gusta el olor o el sabor podéis ducharos juntos antes.Yo he estudiado en colegio de curas y los temas sexuales no se tocan mucho pero todos sabemos que no es bueno pedir lo que uno no esta dispuesto a dar. Que él esté obligado a dar sexo oral, aunque no le guste el olor o el sabor, no es compatible con que a ella no se le pueda pedir porque es desagradable (y ya me quedo con la duda de si lo desagradable es la felación o «coaccionarla»).
27-Intentar coaccionarla para que te haga sexo oral: es muy desagradable. Respétala.
Tampoco me parece razonable por idénticos motivos la combinación:
8- Hacerlo sin afeitarte: quizá te sientas atractivo, pero pinchas.Pues nadie le ha preguntado a él si le pica al afeitarse. Y, por cierto, yo pensaba que lo picaba eran los afeitados, que la depilación lo que tienes es que es dolorosa.
17- Esperar que se depile para ti: aunque te guste mucho, es cosa suya... y luego pica mucho.
Y es imposible seguir este consejo:
40- Caer en la rutina sexual: échale imaginación.Cuando los otros te prohíben:
1- Saltarte los prolegómenos: ir directo al grano puede incomodar.Dejan poco margen a la innovación.
5- Engancharse a sus pezones como un bebé: es divertido, pero antes hay que allanar el camino jugando con la areola y el resto del seno.
6- Morderle el lóbulo de la oreja: crees que es sexy, pero puede que ella no piense lo mismo. Duele.
7- El típico chupetón en el cuello: no recomendado para mayores de 16 años.
11- Intentar meter tus dedos bajo su ropa interior antes de que esté preparada: no seas tan ansioso, es muy incómodo para ella.
13- El clítoris como primera opción: no es bueno despreciar los alrededores.
19- Lanzarse sin preguntar: no es cuestión de despreciar la sorpresa, pero hay que saber leer sus ojos.
21- Esperar que ella quiera hacer 'el perrito': darte la espalda mientras hacéis el amor puede hacerla sentir como un objeto sexual.
22- Empujar demasiado fuerte: empieza con suavidad y la compenetración entre los dos dirá cómo seguís.
33- Poner una película porno sin preguntar: muchas cintas dan una imagen sumisa de la mujer.
36- Preguntarle si quiere hacer un trío con otra chica: creerá que necesitas más. Que lo proponga ella.
39- Fotografiar o filmar vuestras relaciones: es peligroso porque das cierto poder a la persona que tiene las imágenes. Hay que estar muy seguros.
42- Darle cachetes en el trasero sin saber si quiere: puedes acabar con una patada en tus partes.
43- Intentar copiar: hacerlo tal y como lo hacen en algún libro o película es poco original y no suele salir bien.
44- Jugar con su ano antes de que esté suficientemente excitada: mientras estimulas su clítoris y tienes un dedo en su vagina puedes pensar que alomejor le gusta que le toques ahí, pero puedes cortarle el rollo.
46- Decir guarradas si no sabes si le gusta: un poco de lenguaje picante puede ayudar, pero consentido.
Y para terminar unas pocas comentadas (los comentarios entre paréntesis son míos):
14- Parar justo cuando ella no quiere que pares: lo estás haciendo bien. ¡Está disfrutando!. (Y si te da un infarto te aguantas.)Pues no me extraña que la historia tan sólo recuerde a tres o cuatro buenos amantes. Es más fácil ser descubridor de tierras lejanas o levantador de imperios.
15- Ser torpe al desnudarla: concéntrate, quítate de la cabeza arrancar nada y no dejes de besarla. (Pero a nadie se le ha ocurrido que el cierre de los sostenes sea de velcro, no)
16- Quitarte la ropa de forma ridícula: recuerda que delante de tí hay otra persona. De lo cómico a lo patético hay una línea muy fina. (Aprende a hacer un strip tease como esta mandado, que no cuesta nada.)
19- Lanzarse sin preguntar: no es cuestión de despreciar la sorpresa, pero hay que saber leer sus ojos. (Eso dirán los violadores en los juicios: «Lo leí en sus ojos»)
23- Eyacular demasiado pronto: ella debe terminar primero. Aún así, no hay muchos hombres que puedan durar lo suficiente para satisfacer a una mujer que disfruta de sus estímulos vaginales y del punto G. (Sexo tántrico para dummies, próximamente en una librería donde no lo conozcan de nada.)
24- Eyacular o perder la erección al ponerse el preservativo: El primero es raro. El segundo, cuestión de práctica. (Que no solo te lo tienes que poner tú sino que mientras lo haces mantendrás la erección, la besarás y la acariciarás, ojo.)
35- Responder honestamente cuando te pregunta cómo era tu última amante: ella tiene que ser la mejor. Siempre. (Así cuando vuestro novio os dice que sois las mejores ya sabéis la verdad, os lo dice porque viene en el manual. Y cuando ella te dice que no la tienes pequeña, pues eso.)
41- Perder el romance: el amor tiene que estar ahí. (Debe de haber otro manual para los rollos de una noche o los encuentros sexuales con extraños.)
49- Eyacular sin control: si quieres ser un buen amante tienes que hacer un esfuerzo. (Si falla el sexo tántrico hay anillos retardantes, pastillas, y vibradores a pilas.)
50- No abrazarla después del sexo: haz que se sienta especial. (Te afeitas, la desnudas, te desnudas, la acaricias, le das sexo oral, no le pides nada, aguantas hasta que ella obtiene satisfacción, le dices que es la mejor, tiras el condón a la basura, recoges el cuarto y además necesita un abrazo para sentirse especial. Yo voy a reivindicar el doce de julio.)
51- No limpiar después del sexo: todos lo que haya quedado sucio o revuelto debe volver a su estado de origen. (Limpiar, recoger, poner una lavadora y preparar un desayuno al gusto de la señora. Esto creo que va después de abrazarla para que se sienta especial, o mientras, no lo tengo claro.)
16 septiembre 2006
Mujeres de nuestra vida
Es curiosa la cantidad de mujeres de mi pasado que me he llegado a cruzar en el puesto de trabajo de este mes. Compañeras del instituto, de la universidad, del barrio. Y es curioso porque mis conocidos son mayoritariamente hombres. Encontrarme con un grupo de mujeres es, estadísticamente hablando, difícil.
Siempre me surgen sensaciones extrañas cuando veo gente que discurrió por otro camino. Una alegría al saber que están bien, una duda al pensar que a lo mejor ese bienestar es solo la fachada, la revisión de algún viejo recuerdo y un desprendimiento de cara, por la vergüenza, al darme cuenta de no recuerdo el nombre. Y me da rabia porque se me olvidan sobre todo los nombres de mujeres.
Y es grave si pienso que, como son pocas, debiera ser más fácil recordar sus nombres. Sería más normal que se me mezclasen los Pepes y los Pacos.
Y es peor cuando veo que todas han sido excepcionales y que no las olvido, tengo recuerdos de situaciones y sensaciones pero no les puedo poner un nombre. Debe de ser una forma misógina de afasia.
Siempre me surgen sensaciones extrañas cuando veo gente que discurrió por otro camino. Una alegría al saber que están bien, una duda al pensar que a lo mejor ese bienestar es solo la fachada, la revisión de algún viejo recuerdo y un desprendimiento de cara, por la vergüenza, al darme cuenta de no recuerdo el nombre. Y me da rabia porque se me olvidan sobre todo los nombres de mujeres.
Y es grave si pienso que, como son pocas, debiera ser más fácil recordar sus nombres. Sería más normal que se me mezclasen los Pepes y los Pacos.
Y es peor cuando veo que todas han sido excepcionales y que no las olvido, tengo recuerdos de situaciones y sensaciones pero no les puedo poner un nombre. Debe de ser una forma misógina de afasia.
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