10 diciembre 2005

La mudancita

Este es, al parecer, el a�o de la mudanza. No se si es cosa de la edad, de las circustancias socio-pol�ticas de la ciudad o alguna conjunci�n astral pero llevo tres mudanzas en lo que va de a�o, y bastante concentradas en el tiempo.

Primero fue un bajo comercial, mucho recoger y embalar y tres viajes con una furgoneta cargada hasta donde la prudencia nos aconsejaba (era prestada). De un bajo a otro y sin escoger, bultos y m�s bultos.

Despu�s fu� una habitaci�n de un piso de estudiante. Desmontar un escritorio, una estanter�a y escoger que era necesario recoger y que era desechable. Cargamos un coche no muy grande y listo de papeles. Con mucho la m�s f�cil de las tres.

La de hoy ha sido una vivienda familiar completa. Bueno, completa no porque hemos hecho una peque�a parte pero la mesa, el escritorio y el armario aqu�l pesaban lo suyo. La lavadora tambi�n ten�a pinta de pesar pero a esa altura de la tarde ya no me notaba fuerza en el brazo derecho y he colaborado bien poco a llevarla. Sillas, cajones y otros enseres han sido presa f�cil de la vor�gine trasladadora de la tarde, y para celebrar el trabajo bien hecho una cena consistente en empanada gallega, pastel de carne y jam�n, tal y como figura en el acuerdo marco para traslados y mudanzas firmado por los representantes y la patronal tras la revoluci�n de las mil carretillas paletizadoras.

Ahora estoy molido y me pienso ir enseguida a la cama, a descansar este cuerpo m�o que se merece un premio.

1 comentario:

Ignacio dijo...

Ya lo tienes,los fines de semana, te puedes sacar un dinerito como mozo para las mudanzas.Un mono azul, unas zapatillas mike y a ponerte cachas,mira lo que no gastaras en ginnasios.