28 noviembre 2005

Promesas que no valen nada

Yo no suelo hacer promesas porque me molesta soberanamente incumplirlas. Prefiero ver como se desarrollan los acontecimientos antes de actuar, ver si es posible hacer lo que quiero hacer, o lo que en otras circusntancias habr�a prometido hacer. Tan consciente soy de este hecho que no me hago promesas a mi mismo, no me prometo que me cuidar� m�s, ni que perder� peso, ni que leer� m�s. Todos estos prop�sitos dependen tan solo de m� pero prefierno no romper promesas.

Si no puedo evaluar mi capacidad para cumplir promesas a mi mismo no deber�a de ser capaz de hacerle promesas a los dem�s. Para m� romper una "autopromesa" va m�s all� de la promesa en s�, es una doble decepci�n al demostrarme no s�lo que no tengo palabra, si no que no me conozco a mi mismo.

Adem�s en el caso de ayer no se trataba de una promesa que tuviera f�cil soluci�n como leer todos los d�as (ma�ana puedo leer el doble) o escasa repercusi�n, como saltarse un poco la dieta. La promesa que romp� ayer incluia da�o a terceros y eso es lo que peor me sabe, de ah� ese estado emocional.

4 comentarios:

Meg dijo...

�Pero seguro que no tiene arreglo la cosa? Quiz� est�s magnificando el sentido de la ruptura de esa promesa (no lo s� porque no s� de qu� se trata), quiz� si te "alejas" un poco de la situaci�n en s� y la contemplas desde otra perspectiva, no tiene tanta importancia como la que le est�s dando.

Crisis dijo...

No creo que se trate de no conocerse a uno mismo, si no m�s bien de no llegar a lo prometido tan r�pido como pens�bamos... Estoy segura de que ese da�o a terceros no ha sido malintencionado y todo se arreglar� tarde o temprano... Pero eso s�, no pienses que te has fallado a t� mismo... estas cosas pasan...
Besos/***

Ignacio dijo...

Jo macho, como cuando se estudia, te haces la promesa de seguir un planin, y al final por A o por B, se va a la mierda.

Cojera de Orgullo dijo...

Errar es de humanos ... y corregir de sabios.

Conociendote lo poco que te conozco, yo valorar�a m�s el echo de haberte comprometido con una promesa que el hecho de haberla cumplido o no.