27 abril 2006

Maldad laboral

Dice un viejo proverbio chino «Dentro de mí hay un hombre que está contra mí», yo lo conozco, es el que me hace procrastinar cosa mala. Alguna otra religión o sistema filosófico oriental (porque los occidentales anulan al individuo) debe tener una explicación sencilla para lo que me pasa. Hay algo malvado dentro de mí, como cuando en las películas salen dos conciencias una vestida de ángel y otra de demonio. Yo no se donde tengo el ángel pero el demonio ha vuelto de la excedencia voluntaria, y parece que quiere quedarse. Lo he detectado en el trabajo, pero os tengo que poner en antecedentes.

Brevemente. El día 31 de marzo (viernes) finalicé un contrato con mi empresa. Lo suyo es que la empresa te avise con un tiempo de antelación, ya dudo sobre lo legal pero lo ético es avisar al trabajador para que se organice la vida, por ejemplo el fin de semana. Yo personalmente renuncié a un curso el jueves 30 porque estaba trabajando y era para desempleados, otros habrán tenido que rechazar empleos o viajes. A mí me dieron el cese el mismo día 31 a las 7:30 de la mañana y en una interpretación personal del artículo 49.2 (párrafo segundo) del estatuto de los trabajadores solicité que lo revisará un representante sindical. A las 7:36 mi jefe había decidido que eso no podía ser, había buscado un testigo (el segundo de a bordo) y entre ambos habían firmado el cese haciendo constar que yo me negaba a hacerlo y lo habían subido a recursos humanos bajándome una copia. El castigo por amotinarme ha sido tenerme un mes sin trabajar en favor de otra persona.

Un mes después he vuelto a trabajar, no se si perdonado o por necesidad clamorosa. La jugada ha sido así, yo he ido al puesto A, y la persona que estaba en el puesto A ha pasado al puesto del segundo de a bordo (El jefe y el segundo estos tres días no están). Creo que la idea era que la persona del A lo haría mejor en el puesto del segundo y no acumularía trabajo para la semana que viene pero, y aquí viene el meollo, el puesto del segundo se acumula día a día. No se si yo lo hubiera hecho mejor, pero me alegro sobremanera de ver como su puesto se acumula. El diablo ha sacado las maracas y no hay quien lo pare.

Me pregunto si será grave o si es que me vuelvo humano con la vejez.

2 comentarios:

Ignacio dijo...

Jo,que mal rollo.

Negro-preguntón dijo...

Te estás volviendo humano , lo cual puede ser peligroso. ¿Estaremos ante un nuevo renacer de Josué?,¿se caerá el cielo sobre nuestras cabezas?, ¿aprenderá Mario a usar la servilleta?...quién sabe.