27 febrero 2006

De vuelta del "ojólogo"

Hoy he ido a la revisión anual "y pico" de la vista. Para los que no me conocen yo tengo 14 dioptrías entre los dos ojos de miopía y un poquito de astigmatismo. Llevo gafas hace más de veinte años y sólo me he puesto lentillas cuando me las ha impuesto el médico. Como hace más de cinco años que tengo las perdidas visuales estabilizadas y estoy en esa edad en la que el dinero que no me gaste ya no me va a dar tiempo a gastármelo pues me he planteado, varias veces, la operación correctora. Y una vez más el veredicto es negativo.

No me opero por muchos motivos, pero principalmente porque me da miedo no quedarme bien. No se trata de salir del quirófano con un bastón blanco y un pastor alemán si no de tener luego los ojos demasiado sensibles a la luz, o tener problemas para conducir de noche por los destellos, problemas que he visto en demasiados pacientes. No me quito las gafas para colocarme otras gafas de sol perennes. Y tambíén porque para una operación que básicamente es de estética no sufro yo la angustia del preoperatorio ni del postoperatorio. Solo de pensar que me digan que me tienen que dar un segundo retoque en un ojo (algo muy común) se me cierran los párpados.

Mucho me temo que me van a tener que enterrar con las gafas. Y espero que alguien me haga el favor de colocar en el ataúd unas gafas de sol también. Me pienso marcar un momento CQC con el viejo Caronte.

3 comentarios:

Meg dijo...

Pero habrá momentos en los que ir sin gafas será, incluso, peor, ¿no? Vamos, me refiero a ducharse, bañarse en la playa (o piscina), estar en contacto directo-directo con tu pareja...

Yo también llevo gafas y no tengo estabilizada la miopía (hay veces que sube, hay veces que baja, jatetú), pero no descarto la posibilidad de operarme algún día. De momento me estoy planteando intentar llevar (de nuevo) lentillas.

Ignacio dijo...

Yo pienso que unas gafas nuevas, un modelo nuevo y moderno, cristales al aire y por supuesto gafas de sol graduasdas.

josuered dijo...

Por la parte estética: al que le tienen que gustar las gafas es a mí y me gustan las que llevo.

Por la parte seria: estas gafas no son un adorno tribal, se trata de un aparato que corrige una enfermedad. Y a nadie se le ocurre pedir una silla de ruedas "con montura al aire", ni un inhalador para el asma "moderno y juvenil".

Cansado estoy de que la industria de la moda meta mano en las gafas ajenas.