14 mayo 2006

Sentada por una vivienda digna

Mientras escribo se debe estar desarrollando la anunciada sentada por una vivienda digna en ciudades de toda España. Yo no he ido porque soy consciente de que la resistencia pacífica requiere de algo más que una sentada de una hora un domingo. La única resistencia pacífica que entienden los grupos de poder es aquella que se prolonga en el tiempo y les hace sucumbir a las pérdidas, huelgas de larga duración, no necesariamente de esas en las que no se va a trabajar, y que hacen que el empresario o el gobierno de turno se plantee aquello que dice que el poder pertenece al pueblo. Y digo esto porque algunos piensan que un acto simbólico de protesta un domingo por la tarde va a enternecer el corazón de los empresarios y los políticos corruptos que han creado un estado imposible de sostener para el ciudadano medio con el asunto de la vivienda. Dicen los medios que los jóvenes de aquí se sientan para demostrar que saben hacer algo más que botellones (botelleos, bottelonas) y que también reivindican sus derechos, al igual que sus homólogos franceses. Nos mienten. Los franceses no hicieron una sentada para protestar contra aquél contrato injusto, lo que hicieron fue crear disturbios, caos, manifestaciones y ruido durante tantos días como fue necesario para conseguir el objetivo. Ese caos, ese desorden y ese ruido mediático más allá de las fronteras ha sido lo que ha hecho dar marcha atrás al gobierno francés. Una sentada no valdrá para nada, igual que no valieron para nada las manifestaciones contra la invasión de Irak, el matrimonio homosexual o a favor de la instauración de una república. Y si alguien conoce un caso de resistencia pasiva puntual que haya servido de algo, en España o fuera, que me lo haga notar.

Por cierto, que se preguntaba Ignacio el otro día, en un comentario en este mismo blog, cómo es posible que se construya tanta vivienda en España si cada vez hay menos niños. No es para los niños amigo Ignacion, es para nosotros. La generación del baby boom nos estamos emancipando y somos el mayor grupo de compradores de viviendas que se recuerda en España. Un día tengo que hablar del baby boom, somos una generación maldita y la vamos a pagar a lo largo de toda nuestra vida.

3 comentarios:

Ignacio dijo...

Gracias,se me hace mencion en el blog,que gran honor.
Si,tendremos el problema de cual sera la juventud que pague nuestras pensiones.
Y lo del numero de pisos,no es broma,si vendremos del baby-boom,pero en Madrid se construllen bbarrios enteros de la nada,es impresionante.

Ignacio dijo...

Claro,que hay que contar con los miles de inmigrantes,que en ciertos barrios de madrid son muy numerosos y rellenan muchos de esos pisos y pisos y pisos y kilometros de pisos,que se pueden ver a las afueras de madrid.
Yo quiero volver a Murciaaaaaaaaaa.

Ignacio dijo...

Que quede claro que a Josue,le tengo como un amigo,que en el posts anterior me he hecho el gracioso.
Que luego pasa lo que pasa,que tengo novia y soy muy feliz.