03 enero 2006

Enfermo

Yo tambi�n soy humano y ayer viv� la humanidad en todo su esplendor. Un virus de esos que se agarran al sistema digestivo y licuan todo lo que les metas hizo de mi cuerpo su casa y se entretuvo en darme una mala ma�ana. Trabaj� lo que pude y me vine a casa en cuanto me dejaron.

Normalmente para una cosa as� no acudiria al m�dico, esto se cura con total ausencia de alimentos s�lidos, una cuidada hidrataci�n y nada de medicamentos. Pero nobleza obliga y los que trabajamos gustamos de justificar las ausencias del trabajo con un parte de baja o un P.10. Como la baja tan solo la da el m�dico de cabecera y lo mio no era grave decid� solicitar cita en mi centro de salud y no saturar la puerta de urgencias de mi hospital de referencia.

El centro de salud al que pertenezco tiene dos fallos de dise�o enormes, primero que por dentro esta acabado en un tono verde bastante deprimente, cuando te acercas ya estas enfermo y si encima el ambiente es opresivo peor te sientes. Un tono amarillo o azulado me sientan mejor cuando estoy enfermo. El segundo fallo es poner a la persona m�s antip�tica posible a recibir a los enfermos, ganas daban de saltar por encima del mostrador y darle con el teclado del ordenador hasta cansarse. Se aprovechaba la mujer de mi debilidad, en otro momento no le hubiera tolerado su grosero comportamiento. Cuando tras convencerla de que Josu� es un nombre castellano aceptado en el registro civil, emplazandola a la sacrosanta lectura de la Biblia, m�s concretamente el Deuteronomio, el de Josu� y Jueces y tr�s verificar que efectivamente tal y como reza mi tarjeta de la Seguridad Social ese es mi centro de salud y mi m�dico es el que consta en la tarjeta consegu� que me diera cita. �Para cu�ndo la quiere? pues habida cuenta que estoy enfermo y que estoy faltando al trabajo cuanto antes mejor, claro. Lo dicho, un compendio de virtudes hecho carne.

La cita era para hoy al medio d�a y he acudido notando que el ambiente era un poco menos deprimente, quiz� porque hoy ya me encontraba mejor. El m�dico sin embargo si ha sido agradable, correcto, sincero y �gil en el trato. Me ha atendido cinco minutos despu�s de mi hora y me ha hecho una revisi�n y las preguntas sin perder m�s tiempo del necesario pero sin dejarse nada en el tintero. Todo un lujo, la verdad. El veredicto ha sido el mismo que el que yo conoc�a, r�gimen, hidrataci�n y un progresivo acercamiento a los alimentos s�lidos. Un P.10 para justificar la ausencia en el trabajo y a correr.

Y este es b�sicamente el motivo por el que ayer no pude poner nada en el blog, porque me pas� toda la tarde y toda la noche acostado concentrando mis defendsas en ese virus gracioso que se cree que va a durar mucho en mi sistema digestivo. Vamos hombre, si lo tengo de acero.

4 comentarios:

Ignacio dijo...

Uno de esos virus de dos dias que te vas por la pata abajo y no puedes comer nada que tu estomago te lo rechaza, No�
Pues paciencia y descanso.

Meg dijo...

Eso te pasa por no comer nocilla en Nochevieja, trae mala suerte.

Ignacio dijo...

Desde Madrid te deseamos una rapida recuperacion.

josuered dijo...

Dos dias por la pata abajo no, al final tan solo ha sido una ma�ana por la pata abajo y el resto del d�a an ayuno. Y a correr.