20 marzo 2006

Resumen de un día

Ayer tuve un día atípico para mí, salí a dar una vuelta por Murcia de esas que se planean para un rato por la tarde y llegas a casa a las dos de la mañana. Que nadie se alarme, hoy en Murcia es fiesta.

La primera parada fue en la Feria Regional del Libro que vi de pasada. Una docena de casetas de libros de lo más comunes (incluso había una caseta de El Corte Inglés) sin nada que destacar. De ahí al Cafetín Árabe, a probar un te llamado Jaipur y unos dulces cuyos nombres no recuerdo, todo muy gustoso excepto el dulce de pasta de dátiles que no cubrió mis expectativas. Como nota curiosa decir que en el Cafetín Árabe preparan el té Earl Grey con te verde cuando realmente se prepara con té negro. Y como nota friki decir que el té Earl Grey entró en mi vida a traves de la serie Star Trek La nueva generación, un caso claro de frikción. Tras una conversación fluida que en algún momento derivó en anécdotas del instituto decidimos que era la hora de cenar. No se si fue por seguir la temática de la merienda o por mero azar que cenamos en un local que a falta de más conocimientos denominaré árabe. Un local de kebabs situado a la espalda del Campus de la Merced y que me sirvió para yantar un falafel (perdonen la ignorante escritura) y unas patatas fritas con una salsa de yogur que para mí que sabía a ese ajo que se prepara en las ocasiones sociales y que no pica nada. Reconzoco que estaba todo sabroso, el falafel un poco pasado de especias, y que me gustaron esas patatas fritas con su pimentón espolvoreado pero yo, sinceramente, soy más de churrasco y bravas.

Tras cenar y cumpliendo una promesa de hace tiempo mis interlocutores me llevaron a probar la cerveza de cereza a El ahorcado feliz pero no tenían así que nos tuvimos que conformar con una Morte Subite Framboise que no era gran cosa. Dulzona como un refresco con burbujas. No se cuantas cervecerías buenas hay en Murcia pero acabamos la noche en la única que yo conozco (buena o no), La Troya, a tomar sobre seguro una Budweisser. A lo largo de la noche, desde la misma merienda, la conversación fue yendo y viniendo por varios temas y conseguimos no entrar en política ni en fútbol, todo un éxito para tres españoles de pro metidos en un bar.

Ha sido una tarde noche agradable, de las que a mí me gustan, poca gente, ambientes en los que se puede hablar y algo en la mano para llevarse al buche.

1 comentario:

Una con la que no quieres quedar nunca, a menos que sean cosas de trabajo dijo...

Mira que eres asín de jodío. No sé cómo lo haces, pero me he dado cuenta de que siempre me dices que no a cualquier plan que te propongo y, de repente, en una tarde haces 4 planes consecutivos.

Que te conste que no te voy a proponer nada más.